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21 de mayo /// Recuperación en forma de U más que en V:

Luego de que organismos internacionales pusieran paños fríos a una recuperación rápida de la economía global, entendidos abordan la situación a nivel local.Primero fue el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que el pasado lunes puso paños fríos a una rápida recuperación de la economía mundial para el 2021, afirmando que los graves efectos que está dejando el coronavirus en el mundo, hará que esto lleve "mucho más tiempo". Realismo al que luego se unió el Foro Económico Mundial, desde donde apuestan por una "recesión prolongada". Por su parte, Goldman Sachs, uno de los grupos de banca e inversión más grandes del mundo, proyectó una caída sin precedentes para el PIB de América Latina para este año de 7,6%, estimando que la mayoría de los países de la región no se recuperarán hasta 2022 o incluso 2023, a excepción de Chile, que podría repuntar antes, ya que presentaría una menor contracción (-4,4%) en comparación a sus vecinos y por las políticas fiscales que se están implementando.

Más allá de los datos de organismos internacionales, a nivel local los expertos también analizan qué tan rápida podría ser la recuperación de la economía nacional tras la pandemia, considerando el cambiante e incierto escenario actual. En el IPoM de marzo publicado por el Banco Central, la entidad apuntaba a que el repunte parecería una V, es decir, una caída profunda, pero con una rápida recuperación. Sin embargo, algunos economistas, con la escalada de contagios en el país a la vista, ya comienzan concordar que el repunte podría tardar más del inicialmente previsto, adquiriendo una forma de U, o incluso L. Para la economista jefe de Dominus Capital, Michelle Labbé, todavía "hay esperanza" de una recuperación en V, lo que dependerá de la cantidad de recursos que se puedan guardar una vez superada la emergencia sanitaria. "Si no queremos extender la crisis del hambre y del desempleo, tenemos que guardar recursos para la reactivación", aseguró, mostrándose a favor de la gestión que ha realizado en ese sentido el ministro de Hacienda, Ignacio Briones. Dicho eso, expuso que la recuperación en forma de V "según todos los organismos internacionales, es una recuperación que partía en el segundo semestre de este año y que permitiría a la economía crecer arriba de su tendencia en 2021", y para ello, aseguró, serán claves las próximas semanas para analizar cómo evoluciona la propagación del virus. "Estamos en un punto crítico", recalcó.



De todas formas, señaló que es probable que la recesión de este año sea más profunda, ya que "se están quebrando los engranajes del empleo", por lo que "creo que vamos a tener una U bien redondita por debajo. Va a costar salir al principio". Por su parte, el decano de la facultad de Economía y Negocios de la U. del Desarrollo, Matías Lira, comentó que "es muy difícil predecir que esto va a ser en V o, como dicen otros economistas, en L, es decir, que te pegas una bajada grande y después te mantienes. Para mí, en esta figura de las letras, puede ser una U más que una V, y no descartaría que si esto se alarga de manera inmanejable durante el tiempo pueda llegar a ser una L". "Creo que siempre hay esperanzas de que se pueda haber una recuperación rápida, pero mientras más tiempo pasa y sobre todo si son variables que no se pueden manejar directamente por los estados, las probabilidades de recuperación bajan", añadió. Y en cuanto a si una recuperación más lenta a lo previsto inicialmente podría cambiar el panorama de la estrategia fiscal para enfrentar la crisis, Lira recalcó que las políticas tanto del Gobierno como del Banco Central "van en la mirada correcta".

En tanto, el rector de la U. Gabriela Mistral y ex decano de la facultad de Economía y Negocios de la U. San Sebastián, Sergio Mena, expuso que "estamos en un complejo escenario, que además nos sorprendió debilitados por la crisis social, y ya desde algunas semanas que hemos comenzado a ver los efectos negativos en diversas industrias, pero aún no es posible proyectar si la recuperación económica comenzará a llegar desde el último trimestre de este año, o se postergará por algunos meses más". Lo anterior, agregó, ya que "no sabemos si el punto más bajo efectivamente estará en el mes de junio (...). Espero que tardemos muy poco en recuperarnos, son muchos los recursos que las empresas, el Gobierno y los trabajadores estamos colocando para soportar esta tormenta".

De todas formas, afirmó que si la recuperación se torna más lenta, traería consigo "un deterioro generalizado de todos los sectores, arrastrando a empresas que hoy no tienen una situación desmejorada". Por ello, recalcó la importancia de afinar un plan para "recuperar la actividad en cuanto sea posible y segura para los trabajadores". También aseguró que hacen falta mayores medidas de parte del Estado, señalando que "aún existen sectores que no han recibido ayuda. Entendemos que la prioridad son los más vulnerables y que además se deben guardar recursos para financiar la recuperación, pero no se puede arriesgar a que compañías y sectores importantes para nuestro país se queden en el camino".

Mientras que Jocelyn Tapia, académica de la facultad de Ingeniería y Ciencias de la U. Diego Portales, acotó que "mientas mayor sea la duración de la pandemia mayor será la caída económica y el tiempo de recuperación. Ahora bien, para mantener la esperanza de una recuperación en V es importante evitar una crisis financiera, de liquidez y de pagos". Y añadió que "si la recuperación finalmente es más lenta lo más probable es que sea en forma de U y no genere un estancamiento permanente", y afirmó que si finalmente se prolonga el repunte "la crisis del 'Gran confinamiento' será mucho más costosa en términos de destrucción de empleos y empresas. Sin duda requerirá esfuerzos aún mayores y prolongados por parte de la autoridad económica". "La recuperación dependerá crucialmente de las medidas que se tomen para amortiguar la caída en la actividad", concluyó Tapia.

Fuente: Emol.com

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